Frente a la violencia contra la mujer: de la tienda roja al mundo

Cuando empezamos la Tienda roja del Templo, nuestra única actividad sólo para mujeres, lo hicimos inspiradas por proyectos de otras mujeres (empezando por este documental y el proyecto de nuestra compañera Mariam Cárcel) y siguiendo una intuición que nos decía que allí había valioso, necesario, sagrado pendiente de explorar. Ni siquiera pensamos en cuestiones de derechos ni mucho menos en cuestiones tan graves como la violencia contra la mujer. Sin embargo, a medida que avanzamos descubrimos que el proceso natural de transformación nos empuja: de mi interior a la tienda roja, a nuestros/as compañeros/as y a nuestro mundo, la sociedad en la que vivimos. Te cuento cómo y lo que hemos estado haciendo esta semana.

Terminamos el primer año maravilladas de hasta que punto nos hacía falta algo que no creíamos necesitar: un espacio para nosotras, dónde conocernos, dónde compartir, dónde comprender. Y dónde hablar de la experiencia de ser mujer en el sentido más amplio desde lo más biológico -la menstruación, el embarazo y la fertilidad, la menopausia, los ciclos hormonales, – hasta lo más sutil de nuestra experiencia social diaria. En el segundo año fuimos aprendiendo y explorando mucho más, profundizando, cogiendo confianza y atreviéndonos a hablar de lo que no se habla: nuestra amiga desconocida y sus cuidados,  de lo que nos centra y nos sana, de nuestra experiencia personal de violencia y opresión, de aquello que “no es” de mujeres y, sin embargo, es nuestro. Este año creo que fue cuando realmente nos enamoramos de este espacio, le empezamos a considerar imprescindible, a no dudar más de que lo merecíamos. Para mi, personalmente, se convirtió en ese espacio dónde las mujeres somos clan y dónde al juntarnos siento que sabiduría perdida, es recreada, nos es devuelta. A punto de celebrar 3 años de Tienda roja (será este 12 de diciembre), este tercer año me doy cuenta de que hay una cierta madurez del proceso y eso nos ha empujado, especialmente en la segunda mitad, a empezar a ir hacia fuera, a querer transmitir de qué formas nos sirve lo que hacemos, en sacar al mundo lo que aprendemos juntas y, especialmente, en colaborar en el esfuerzo por los derechos de todas: derecho a la vida, a la libertad y a la igualdad con el resto de humanidad. Si la sororidad es la clave, el feminismo es la forma y hablar con toda la sociedad es un paso fundamental pues tan gran tarea requiere los máximos/as aliados/as, así que además de la Tienda Roja, queremos contraros qué hemos estado haciendo.

Como entidad de Sabadell (en el Templo somos de todas parte pero aquí está nuestra sede), desde hace unos 8 meses hemos estado participando en la Taula de gènere, asistiendo a actividades formativas que ofrece nuestra fantástica ciudad (algunas de las cuales, después hemos podido contar y hacer llegar a la tienda) y aportando lo que podíamos a la organización de propuestas conjuntas. Hoy, como parte del acto central, Antoni ha participado en la performace y yo, Núria, he leído una parte del manifiesto. Aquí tenéis la notícia del periódico, el vídeo y algunas fotos:

En el Templo la feminidad (igual que la masculinidad, aunque no con el mismo grado de énfasis) es trabajada en nuestros rituales y espacios por todos lo miembros porque consideramos cada ser tiene características que socialmente hemos clasificado como “femeninas” y “masculinas” (que bien podrían ser neutras y no opuestas, como la complementariedad ying-yang) y que el conocimiento de las características biológicas y de lo que ocurre cuando se encuentran es un tema fundamental para todos/as y está relacionado con el misterio fundamental de la unión y la creación de vida. Sin embargo, los espacios de intimidad y de compartir centrados específicamente en el tema del género y de nuestra experiencia vivencial de este hecho social son raros ya que normalmente nuestro centro es la vivencia espiritual de la persona como ser único (y, de hecho, como tal, inclasificable) que es parte de la Naturaleza. Así, que por otro lado, queríamos darnos esta oportunidad y lo hemos hecho empezando por una actividad pública conjunta con els Nous Homes de Sabadell: Xerrada col·loqui: Cercles de dones i grups d’homes davant les violències masclistes que tuvo lugar el pasado martes. En la preparación de ésta, y especialmente durante, tuvimos la oportunidad de hablar sobre los diferentes enfoques que tenían nuestras propuestas, nuestro funcionamiento y las formas en las que cada trabajo contribuye a hacer una sociedad más justa y segura para todos, empezando por buscar maneras de visibilizar y reparar las situaciones de  vulnerabilidad (de las mujeres y de los demás colectivos, en este caso enfocándonos en las cuestiones de género y sexualidad) causada por algunas de las persistentes ideas y comportamientos patriarcales, jerárquicos y violentos de la sociedad en la que vivimos. Ha sido una experiencia realmente grata, enriquecedora y con una cantidad de asistencia e interés que nos ha sorprendido muy felizmente. Salimos de ella con la idea de que el trabajo en nuestros espacios propios nos es necesaria pero el espacio de encuentro tiene un gran potencial enriquecedor que nos gustaría continuar explorando porque cuando nos juntamos, la fuerza conjunta para el cambio es exponencial. Y esperamos poder crear en el futuro estas ocasiones. Estás son algunas fotos de la actividad y de la ‘Roda d’homes contra la violència de gènere’ que la siguió.

Ayer, 25 de Noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer recordamos víctimas ¡y supervivientes! y reclamamos juntas/os para que el mundo tenga claro que no olvidamos y no vamos a para hasta que consigamos. El resto de días son el momento de trabajar con nuestras acciones para que así suceda. Pequeño  o grande ¿Tú qué haces? ¡Cuéntanos para que podamos inspirarnos!

La Tienda Roja del Templo

Nuria Anami

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